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El problema de las citas

En textos de filosofía y también en en otras disciplinas es común ver un sin fin de citas. El problema de citar es que el pensamiento, lejos de fundamentarse se puede abrir en múltiples caminos.  A veces esperamos que alguien diga algo interesante y termina citando a diez autores, lo cual nos obligaría a leer a tales autores para verificar lo que dijo y luego hasta podríamos cuestionar en que contexto se dijeron tales expresiones. Además otro autor no citado puede haber dicho lo contrario y ser tan valido como al que citamos.

Las citas tienden a demostrar cierta formación y pertenencia a una corriente. Si citas a Marx, Foucault , Derrida o Benjamin darás a entender que estas actualizado o que seguís la línea de formación reconocida. Una moda que no debería existir si aplicamos el llamado pensamiento critico. También incide un aspecto de formación curricular donde todavía es posible citar a grandes autores. Todavía hay tiempo para por lo menos leer un libro de cada uno. Pero ¿Quién los leyó todos? Nadie . Y si leyó algunos no es injusto con los que no leyó .
El problema es que se siguió un itinerario que seria Platón, Aristoteles, Aquino,Hume, Descartes, Kant, Marx, Nietzche, Heidegger y varios mas , (agrega todos los que quieras). Ahora imaginemos el año 3.000 . ¿Es sostenible esto de citar y citar? claro que no por que no daría el tiempo y además seria cada vez más simplificador y fuera de contexto la cita.

Nos ocupamos tanto de lo que dijeron otros que nos olvidamos de lo que queremos decir nosotros. Hay que citar menos por que sino se convierte en un discurso donde interviene un segundo, un tercero , un cuarto, etc con frases cortas. Es como que una conversación se metiera otra persona a decir una frase. Y el lector no sabe en que contexto se dijeron o que significan. También se usan palabras o pequeñas frases en francés, griego, alemán ,etc con la buena intención de que el termino utilizado no tiene una traducción clara y otra veces con la simple intención de mostrar un saber multilingüe. Leer eso es ruido para nuestra mente.

También pueden haber múltiples notas al pie de pagina.  A veces parece que se escribe solo para un grupo de personas de los cuales se sabe de antemano que leyeron o cual es su fondo o base cultural.

Es curioso por que esto, de las citas, que es tan común en la escritura lo consideraríamos un disparate en una conversación: imaginemos que estas conversando con tu pareja y esta dijera a cada rato como dijo Nietzche, como dijo el Papa o como dijo el vecino de la esquina. No nos comunicamos así con nadie, justamente por que haríamos intervenir a un tercero,cuarto, quinto, etc y no estaríamos hablando nosotros . Y aún en las conferencias no están bien vistas las citas pero en Filosofía han sido una saturación a partir de mediados del siglo 20, antes no era así. Hay un factor costumbre y un deseo de fundamentar citando y citando más una estandarización de la presentación de contenidos establecido por la academia (universidades y enseñanza formal) que dicta como se debe presentar un ensayo, un libro, un paper, etc . El problema es que muchas veces la forma termina limitando el alcance del contenido valioso lo cuál es una manera de coartar la libertad.

También hay un sentido sano de no querer “copiar” ideas de otros pero no creo que este deba ser un problema en Filosofía, es decir que un filosofo se sienta mal por que lo copian* . Creo que en Filosofía es donde menos se puede reclamar el derecho a haber inventado algo. No creamos objetos, trabajamos con ideas. Muchas de la cuales están para ser descubiertas (o cuestionadas) como verdades eternas, pero que son esencialmente anónimas.

*No confundir con la copia literal atribuyéndose la creación de un texto. Me refiero a la utilización de la idea o que una misma idea aparezca en múltiples pensadores.

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